El Confinamiento y la Resaca Emocional

El Confinamiento y la Resaca Emocional

Manuel Castiñeiras Rodríguez – Psicólogo Gerontólogo

La salida paulatina del confinamiento me produjo una reacción que en principio me desestabilizó emocionalmente. No voy a entrar en detalles del hecho en sí pero me sentía cansado, con la cabeza embotada y percibía cierta ansiedad.

Me detuve a pensar sobre lo que me ocurría y llegué a la evidente conclusión de que era el eco de lo que había vivido durante el confinamiento, tenía resaca emocional. Lo hablé en casa, con amistades e incluso conocidos y curiosamente a unos cuantos les ocurría lo mismo.

Qué es la Resaca Emocional

Es un estado emocional profundamente intenso provocado por experiencias emocionales inesperadas que pueden causar síntomas como cansancio, irritación, dolor de cabeza. Llegar a desarrollar estados de depresión, estrés, ansiedad e incluso estados de pánico.

 Incluso pueden influir en la manera de recordar ese hecho (en este caso el confinamiento) que a su vez, nos influirá en el futuro, cuando nos enfrentemos a situaciones parecidas.

Un recuerdo puede quedar mucho mejor registrado en la mente si esta precedido de una emoción. Son las emociones las que producen ese efecto resaca que altera la forma en que se guardan los recuerdos en nuestra mente.

Así, después de vivir una situación de estrés que nos ha podido alterar como ha podido ser el confinamiento, las partes de nuestro cerebro relacionadas con la memoria se estimulan de una manera muy intensa (cascada neuroquímica) hasta que volvemos a la normalidad después de esa alta estimulación. Así se produce la mencionada resaca emocional hasta que el funcionamiento de nuestro cerebro se estabiliza.

¡Ojo!, no solo las malas experiencias provocan ese tipo de resaca. Como decía, este estado es provocado por situaciones emocionalmente intensas, así que pueden ser tanto negativas como positivas. Es decir, que tras conocer una gran noticia o hacer algo intenso que se valore mucho, también se puede vivir esa resaca emocional.

¿Y cómo la combatimos?

¿Con ibuprofeno?, ¿con un brebaje depurativo?, o ¿incluso con otra situación intensa? (Ya sabéis: un clavo saca otro clavo). Que va. La resaca emocional se cura con paciencia y tiempo. Poco a poco los efectos van desapareciendo mientras el cerebro va asimilando y digiriendo lo ocurrido. Vamos que tomémonos las cosas con calma. Y digo calma porque todos los días en los medios de comunicación hay quien se precipita, afortunadamente son una minoría, y no piensan para nada en los demás y ni que decir tiene en ellos mismos.

Pero en ocasiones, en un porcentaje pequeño se alarga y aquí surgiría el problema. Esa resaca emocional que tenía que durar unos días puede convertirse en una prolongada apatía y tristeza, que nos impide seguir con nuestra vida de una manera óptima. Si fuera necesario hay que acudir a los profesionales de la psicología que serán de gran ayuda.

En ocasiones incluso alimentamos la resaca y, por miedo, no queremos salir de esa zona que se entiende de confort, que no es la ideal pero nos aferramos y acomodamos a ella porque la conocemos.

Por eso ¡recuerda!: como remedio para la resaca emocional date tiempo, descansa, haz ejercicio físico y aprovecha para conectar contigo mismo.

¿Podemos evitarlas?

NO. Porque son producto de experiencias emocionales inesperadas. Y aunque deseemos tener el control de todo lo que nos rodea, es imposible. Siempre puede ocurrir algo que no esperamos.

A veces no somos ni conscientes de la resaca emocional. Pero pueden perdurar en nuestro estado de ánimo. Por ello es muy importante ser conscientes de lo que nos ocurre porque puede ser un gran aviso para proteger cualquier decisión importante que afecte a nuestra vida.

La resaca emocional influye tanto en nuestra percepción de la realidad como en nuestras reacciones.

3 thoughts on “El Confinamiento y la Resaca Emocional”

  1. MANUEL SAMANIEGO SORROCHE dice:

    El volver a la realidad tiene efectos secundarios

  2. Leandro Herranz dice:

    Muchas gracias Manuel
    Siempre apreciamos tus sabios consejos que nos ayudan a plantearnos nuestras experiencias con tranquilidad
    Un abrazo
    Leandro

  3. Jose Luis dice:

    Hola Manuel. Gracias. Sinceramente. He sentido ese estado de confort. Todos los días iguales, salvo que en lugar de leer o ver cine tocaba pintar un dormitorio o reparar un mueble. Me ayudó mucho el ejercicio físico y la lectura para abandonar el bombardeo informativo tan nefasto como dices en muchas ocasiones.
    Un abrazo y nos volveremos a ver en setiembre. Como se dice en los espectáculos al aire libre: si el tiempo no lo impide. Salud! Jose Luis

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