SERÉ FELIZ Y ESTARÉ ALEGRE, pensando que ello
depende más de mi interior que de mi exterior.
TRATARÉ DE ADAPTARME A LAS CIRCUNSTANCIAS, en vez de pretender que ellas se adapten a mis deseos.
Aceptaré mi familia, mi trabajo y mi suerte como son,
procuraré encajar con ellos y no me quejaré.
NO INTENTARÉ CAMBIAR A NADIE SINO A MÍ MISMO, no trataré de dar lecciones ni enmendarle la plana a nadie.
Tampoco me compararé con el resto de la gente ni
competiré contra ellos, sino sólo conmigo mismo,
procurando superarme según mis propias marcas.
CUIDARÉ MI CUERPO escuchándole: lo ejercitaré, lo
atenderé, lo nutriré, no abusaré de él ni lo descuidaré.
EDUCARÉ MI MENTE aprendiendo algo nuevo,
reflexionando, meditando y ejercitando mi concentración.
SERÉ CONSCIENTE DE MIS SENTIMIENTOS Y LOS
EXPRESARÉ, encauzando positivamente mis emociones.
EJERCITARÉ LA BONDAD Y LA VOLUNTAD haciendo
algún bien a alguien sin que esa persona se entere; y al
menos dos cosas que no me apetezca hacer.
SERÉ AGRADABLE, teniendo el mejor aspecto que pueda,
hablando con quietud, siendo educado, generoso en
motivar, alabar y agradecer. No criticaré a nadie ni buscaré
defectos en nada. Y me portaré de forma auténtica, sin
aparentar lo que no soy.
ESCUCHARÉ A LOS DEMÁS CON CALMA Y ATENCIÓN: sus proyectos sentimientos e ideas, aunque no los
comparta; estaré atento a sus necesidades sin proyectar mi
propio ego.
TRATARÉ DE VIVIR ÚNICAMENTE EL MOMENTO
PRESENTE, el día de hoy, sin abordar todo el problema de
mi vida a la vez, sin preocuparme por el mañana ni darle
vueltas al pasado.
TENDRÉ UN PROGRAMA, planificando lo que espero hacer
cada hora, siendo flexible y realista en cuanto a las
posibilidades; y evitaré dos plagas: la indecisión y la prisa.
DEDICARÉ MEDIA HORA TRANQUILA PARA MÍ MISMO
Y ME RELAJARÉ. DESCANSARÉ física, mental y
emocionalmente. Realizaré algo que me haga disfrutar e
intentaré estar en contacto con mi verdadero ser.
TOMARÉ CONCIENCIA DE TODO LO POSITIVO, LO
BUENO Y LO BELLO que hay a mí alrededor, en las
personas y en mí mismo, y expresaré mi agradecimiento por
ello. Fomentaré en mi la ilusión, la confianza, la
perseverancia y el optimismo, sabiendo que todo ello puede
aprenderse.
NO TENDRÉ MIEDO, especialmente no tendré miedo de
ser feliz, de tener esperanza, de gozar de lo que es
hermoso, de amar y de creer que aquellos a quienes quiero
también me quieren a mí.
SOLO POR HOY INTENTARÉ HACER TODO AQUELLO
QUE ME RESIULTARÍA IMPOSIBLE SI PENSARA EN
TENER QUE HACERLO LOS 365 DÍAS DEL AÑO.
La Directiva