Seguimos avanzando en la publicación semanal de la Guía de Salud Cardiovascular en la Farmacia, acercando a nuestros socios y socias contenidos prácticos y útiles para el cuidado del corazón. En esta ocasión compartimos el Capítulo 2, centrado en el papel del estilo de vida en la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.
Este capítulo pone el foco en una idea clave: muchos de los factores que influyen en la salud cardiovascular dependen de nuestros hábitos diarios. La evidencia científica ha demostrado que un estilo de vida poco saludable está directamente relacionado con el desarrollo y la progresión de enfermedades crónicas, entre ellas las cardiovasculares.
La alimentación como pilar fundamental
Se recomienda seguir un modelo de dieta mediterránea, basada en el consumo habitual de:
- Frutas y hortalizas
- Legumbres
- Frutos secos y semillas
- Cereales y granos integrales
- Aceite de oliva virgen
También se aconseja priorizar el pescado y las aves frente a las carnes rojas, moderar el consumo de sal y limitar productos procesados. La frecuencia y la calidad de lo que comemos influyen directamente en nuestra salud.
Actividad física, descanso y hábitos saludables
Además de la alimentación, el capítulo destaca la importancia de:
- Realizar actividad física de forma regular
- Abandonar el tabaco
- Dormir entre 7 y 9 horas cada noche
- Mantener un entorno y unas prácticas personales de salud favorables
Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden generar grandes beneficios. No se trata de transformaciones radicales, sino de avanzar paso a paso hacia hábitos más saludables.
Desde la Asociación de Pacientes Cardíacos de Granada y Provincia queremos recordar que la prevención comienza en el día a día. Cada decisión cuenta, y adoptar un estilo de vida saludable es una de las herramientas más eficaces para proteger nuestro corazón.
La próxima semana continuaremos con un nuevo capítulo de esta guía, que seguimos compartiendo con el objetivo de aprender y cuidarnos juntos.

