Las despedidas en ASPACGRAP siempre tienen algo agridulce. Por un lado, nos cuesta decir adiós a quienes pasan por nuestra sede y se llevan un trocito de nosotros; por otro, nos alegra pensar que cada estudiante que termina sus prácticas sale un poco más preparada y con un buen puñado de experiencias en la mochila. Hoy le toca a María, nuestra alumna en prácticas de fisioterapia, que cierra su etapa con nosotros.
Y lo cierto es que María se va dejando el listón muy alto. Ha sido una gran alumna, de las que escuchan, observan, proponen y se entregan en cada sesión. Quienes hemos coincidido con ella en la sala estos meses sabemos del cariño con el que ha tratado a cada socio y a cada socia, y de la naturalidad con la que se ha integrado en el ritmo diario de la asociación.
Como broche final ha querido regalarnos algo distinto: unas sesiones de baile llenas de simpatía, con las que ha conseguido sacarnos sonrisas, mover el cuerpo de otra manera y recordarnos, una vez más, que moverse también es cuidarse, y que el bienestar a veces entra por los pies y se queda en el corazón. Pocas formas hay tan bonitas de despedirse.
Gracias, María, por tu trabajo bien hecho, por tu cercanía, por las risas compartidas y por todo lo que has aportado a la asociación en este tiempo. Ha sido un auténtico placer conocerte. Te deseamos un camino lleno de oportunidades y aciertos, dentro y fuera de la fisioterapia.
Nos quedamos con el recuerdo de tus pasos de baile y con la certeza de que, vayas donde vayas, lo vas a hacer muy bien.

