Hay días en los que lo importante no es hacer más, sino darse permiso para parar. Para respirar. Para escucharse.
Eso fue precisamente lo que vivimos en nuestro Desayuno CardioPsicológico, un encuentro en el que el tiempo bajó el ritmo y dejó espacio a algo que muchas veces dejamos en segundo plano: cómo nos sentimos.
Guiados por Begoña Artigas, psicóloga sanitaria, fuimos recorriendo, paso a paso, herramientas sencillas pero muy valiosas para el día a día. Porque tras un problema cardíaco no solo hay recuperación física: también aparecen dudas, miedos o esa sensación de estar en alerta constante que cuesta explicar… y gestionar.
Entre respiraciones conscientes, momentos de silencio y pequeños ejercicios de atención plena, el grupo fue encontrando formas de conectar consigo mismo, de entender mejor lo que pasa por dentro y de aprender a convivir con ello sin que todo pese tanto.
Las dinámicas basadas en Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y los ejercicios de mindfulness ayudaron a transformar la experiencia en algo práctico, cercano y aplicable. Nada complicado, pero sí muy necesario.
Y, como siempre, hubo algo que marcó la diferencia: el compartir. Escuchar a otras personas, reconocerse en lo que cuentan, sentir que no se está solo… Eso también forma parte del proceso.
Desde ASPACGRAP seguimos apostando por este tipo de espacios, porque tenemos claro que cuidar el corazón también es cuidar la mente y las emociones.
Gracias a todas las personas que lo hicieron posible y, especialmente, a Begoña Artigas por guiarnos con tanta cercanía.
Seguimos creando momentos para parar… y avanzar mejor.

